Metrópolis es un manga y película de anime muy importante, tanto dentro de la historia del anime como de la del manga. La historia original fue escrita y dibujada por el genial maestro del manga Osamu Tezuka y la película fue dirigida por otro gran maestro, en este caso del mundillo del anime, el director de animación Rintaro. En este artículo os hablaré de la primera obra, del original en manga de Tezuka, aunque ya os hablaré más adelante de la película, no os preocupeis…
METRÓPOLIS DE OSAMU TEZUKA
Editado y distribuido por Glenat en su colección de clásicos manga, el tomo único “Metrópolis” es una pequeña joyita que recomiendo mucho a todo el mundo, merece la pena y no ha de pasarse de largo, puede que se haya dejado envejecer pero es un clásico y marcó un antes y un después en la trayectoria de Tezuka, en él se empieza a perfilar los rasgos que marcaran al maestro… Con un dibujo redondeado y detallado, con páginas en las que, por ejemplo, tenemos una abarrotada habitación llena de personas y cada personajillo tiene una cara y expresión diferente… todo muy detallista y con claras influencias disneyanas. “Metrópolis” se publicó originalmente en el año 1949 y fue un trabajo que mandaron expresamente a Tezuka: le dieron un año para crear un manga de 160 páginas de ciencia ficción y este fue el resultado. Tezuka cogió los elementos básicos del manga de una historia inédita ya ideada por él en el pasado. Como curiosidad Tezuka nos habla en el epílogo del tomo que sacó la imagen de su protagonista (Michi) de la portada de la película “Metrópolis” de Fritz Lang de donde sacó también el título: pero ahí acaba su parecido ya que Tezuka ni siquiera había visto la película cuando ideó el manga. Además dos de sus personajes que más reaparecen posteriormente en otras obras; el Barón Rojo y Cerebroff se estrenan aquí por primera vez, a la vez que también salen otros de sus habituales: Mostacho y Kenichi.
En el epílogo también nos habla de que Michi se convertiría más tarde en su personaje prototípico de heroe/heroina, basandose vagamente en él para crear otros personajes como la princesa caballero Zafiro (“Ribon no Kishi“) y Astroboy (“Astroboy“).
En cuanto al argumento, que difiere enormemente del manga original a la versión cinematográfica de Rintaro, podría definirse más o menos así: en una ciudad súper avanzada, en un futuro cercano en el que la tecnología robo-humanoide es muy sofisticada, el niño detective Kenichi se ve atrapado en un conflicto, mientras el poderoso político Barón Rojo, afligido por la muerte de su hija contrata a un científico para crear un reemplazo, un exquisitamente hermoso robot llamado Michi que tiene la habilidad de cambiar de sexo.
Ahora reseñaré un poco sobre la vida y obra del maestro Tezuka: Considerado a todas luces como “el dios del manga”, Tezuka se vió atraido desde niño por el mundillo del comic y la animación. De forma paralela a sus estudios de medicina, en 1946 publicó su primera obra, a la que tituló “Ma-chan no Nikkicho” (El diario de Ma-chan), pero su éxito no llegó hasta un año más tarde cuando publicó la obra que le lanzaría a la fama: “Shin Takarajima” (“La nueva isla del tesoro” publicada en España por Glénat como un tomo único), la cual apareció directamente en formato de libro y que daría un giro de 180 grados en el mercado del comic japonés, lo que animaría a Tezuka a consagrar su vida al comic y la animación y dejando de lado su carrera en la medicina.
Desde entonces publicará entrañables historias que le catapultarán aún más a la fama. Entre sus series estrella podemos encontrar: “Tetsuwan Atom” (“Astroboy” – 1951, publicada íntegramente por Glenat contando en total con 23 tomos); probablemente su obra más conocida tanto fuera como dentro de Japón, con una historia que gira en torno a las desventuras del robot protagonista, “Ribon No Kishi” (“Choppy y la princesa” o “La princesa caballero” – 1953, publicada por Glenat con un total de 3 tomos, que, por cierto, será reeditada por la editorial dentro de nada, saliendo a la mitad de su precio original), que nos cuenta la historia de una princesa que debe ser criada como niño para cumplir la voluntad de su pueblo, “Black Jack” (publicada en 17 volumenes por Glenat) que cuenta las peripecias de un misterioso médico con una singular cicatriz en la cara, la obra de ciencia ficción “Hi No Tori” (“Fenix“, publicada parcialmente por Planeta de Agostini), la biografía de Buda, “Buddha” (publicada íntegramente por Planeta de Agostini con un total de 10 volumenes), entre muchas otras (“Adolf“, “MW“, “Jungle taitei“…).
En cuanto a su faceta en el mundo de la animación… se inició en 1962 tras una primera experiencia como codirector y guionista en la Toei para después pasar a crear su propio estudio de animación: Mushi Productions, iniciando así una carrera paralela a la de historietista, produciendo series basadas en sus manga, pero también películas de autor en las que expresará una faceta oculta de su talento. En 1973 abandonaría la Mushi tras sufrir ésta una quiebra, si bien continuaría activo en la animación a través de otra compañía de su creación, Tezuka Productions. De 1967 a 1972, publicará, coincidiendo con el auge del manga para adultos, la revista alternativa COM, donde él y otros autores emprenderán la búsqueda de nuevas vías en la narrativa en viñetas, tanto a nivel gráfico como narrativo.
Tezuka continuaría manteniendo una producción copiosa con escasa colaboración de asistentes- hasta su fallecimiento en 1989.

Muy buen artículo, Simoun. Me ha encantado tanto el texto como las imágenes que lo acompañan. Tengo ganas que hables también de la película (para mí es una auténtica joya).
Un saludo.
Sig.
Pues hablaré de la película en breve, de momento ya tengo el tiempo reservado para un par de artículos antes pero en cuanto los termine me pondré a ello…
Feliz navidad y próspero año 2011!!!